Hermanas de la Congregación Hijas de la Caridad renuevan su compromiso en Villa Nazareth.
El pasado 25 de marzo, en el contexto de la festividad de la Anunciación, las Hermanas de la Congregación Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl que sirven en el Hogar Villa Nazareth renovaron sus votos anuales, reafirmando su entrega a Dios y su compromiso con el servicio a las personas más necesitadas.
Esta fecha tiene un profundo significado para la Compañía, ya que, como cada año, más de 19.000 hermanas en 91 países realizan esta renovación. A diferencia de otras congregaciones religiosas, las Hijas de la Caridad emiten votos anuales y no perpetuos. Esta particularidad les permite elegir libremente, cada año, seguir dedicando su vida a la castidad, pobreza, obediencia y, de manera especial, al servicio de los pobres.
El origen de esta tradición se remonta al siglo XVII en Francia, cuando San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac fundaron esta comunidad para responder a las grandes necesidades de los más vulnerables, permitiendo que las hermanas sirvieran activamente en hospitales, hogares y parroquias, sin las restricciones del claustro.
La renovación vivida en nuestro hogar fue un momento de recogimiento, gratitud y alegría, donde las hermanas reafirmaron su vocación de servicio, siguiendo el ejemplo de la Virgen María y de los fundadores de la Compañía. Esta ceremonia íntima es también un recordatorio para todos quienes compartimos la misión del Hogar Villa Nazareth: el amor y la dedicación desinteresada son el corazón de nuestra labor cotidiana.